Como ya lo hemos comentado en Cracken Esports, los deportes electrónicos han generado un auge impresionante en los años más recientes, donde los torneos de distintos juegos han ganado popularidad y gran atención de medios especializados en “deportes tradicionales”.

Sin embargo, el debate sobre si los esports deberían ser considerados como un deporte o no, permanece y no deja de crear polémica. ¿Pero qué define a un ‘deporte tradicional’? ¿Por qué le cuesta tanto al público tomar en serio a los esports?

Jugador Profesional

El cambio de paradigma

En un principio, los videojuegos significaban sentarse a jugar frente al televisor o computadora y divertirse, nada más. Sin embargo, la experiencia de los jugadores fue cambiando, la tecnología comenzó a permitir nuevos modos de juego y distintas aventuras que en un principio no eran posibles.

Así, los videojuegos evolucionaron hasta convertirse en una industria a nivel global, aunado a esto, la competitividad siguió creciendo en la comunidad gamer. Esto no pasó desapercibido por las compañías, llegando así, títulos como Starcraft, o más tarde League of Legends, entre otros, que se han convertido en pioneros e impulsores de los deportes electrónicos.

Desde entonces, la escena de los esports ha aumentado hasta colocarse como un fenómeno mundial que no para su crecimiento. Asimismo, la profesionalización de los jugadores ha cobrado mejor forma, y la estructura de los deportistas electrónicos también se consolidó.

Los esports son como cualquier deporte

Este debate siempre genera polémica, sin embargo, en la actualidad no cabe duda de que los esports son como cualquier deporte. No es gratuito que gobiernos como el estadounidense o el coreano, reconozcan a los jugadores profesionales como atletas de alto rendimiento.

Cuando se piensa en deportes, la sombra del esfuerzo físico opaca las habilidades mentales y otras destrezas. Sin embargo, los deportes como el ajedrez, el billar o el tiro olímpico prueban que no es obligatorio el desgaste físico para que una disciplina sea considerada como deporte.

Los jugadores profesionales sufren el mismo desgaste físico y mental que cualquier otro deportista. Por un lado, la preparación de los deportistas electrónicos conlleva un entrenamiento duro, coordinado y bien planeado, con rutinas estructuradas.

Este entrenamiento necesita una infraestructura sólida, conformada por entrenadores, analistas, estrategas y hasta psicólogos deportivos. Todo esto demuestra que los esports sí son deportes como tal, el esfuerzo de los jugadores no es distinto al de los atletas.

La entrega y dedicación de los deportistas electrónicos profesionales, se equipara a cualquier otro deporte, esto demuestra que los esports van ganando terreno en cultura global, no por nada, están siendo considerados para ser parte de los Juegos Olímpicos.

¿Tú qué opinas? ¿Son los esports un deporte como cualquier otro?