Hace poco más de una semana, los empleados de Riot Games, anunciaron un cese de actividades para protestar contra el ambiente tóxico de la empresa. La cultura sexista y las intenciones de obligar de manera interna a un grupo de empleadas no demandar al estudio, han llegado ahora a las calles.

La huelga tuvo lugar frente a las oficinas de Riot

Foto: The Hollywood Reporter

Desde el año pasado, cinco empleados y ex-empleados han demandado a la compañía encargada de League Of Legends, por violación del Equal Pay Act. La ley que regula la igualdad de sueldos entre hombres y mujeres en el estado de California. Pese al intento de Riot por calmar el clima laboral adverso, más de 150 trabajadores cumplieron con su advertencia, y la protesta fue llevada a las calles de Los Ángeles. Después de considerar que las opciones que se ofrecen en materia de resolución son insuficientes.

“La administración dejó en claro que, aunque está abierta a cambios en la política en el futuro, no está comprometida a cambiar esa política para los Rioters actuales, Queremos ver una línea de tiempo precisa de cuándo van a comenzar las soluciones.”

Comentaron los organizadores en un documento enviado a la prensa.

El problema está presente desde hace varios años, pero los directivos de Riot Games no han tomado cartas en el asunto y ahora el asunto ha escalado hasta este punto. Además de las acusaciones de machismo, algunos empleados comentan sobre una cultura de “fraternidad” que solo permite avanzar a los “amigos del jefe” y no por méritos propios.

No están solos

Foto: The Hollywood Reporter

El objetivo de la huelga, según varios empleados, es demostrar que merecen un cambio en las políticas, tanto para los juicios futuros como para los activos. El grupo contó con el apoyo de un pequeño contingente de voluntarios de Game Workers Unite, organización que trabaja por la sindicalización de los empleados de las empresas desarrolladoras de videojuegos. Los voluntarios repartieron agua y estuvieron listos para asistir a cualquier trabajador que lo necesitase.

La protesta ha sido bastante exitosa, y Riot incluso le ha pedido a la alta gerencia que apruebe los horarios de las reuniones para que los empleados puedan asistir. A pesar de que se ha contratado personal especializado y se ha multado a directivos con múltiples acusaciones de acoso dentro de las mismas instalaciones. Nada de esto ha funcionado para cambiar las cosas, por lo que queda claro que el problema está en las raíces de la institución y no reside en ningún ejecutivo o departamento específico.

De acuerdo con Kotaku, quien publicó un informe sobre el tema en agosto de 2018, un gerente llegó incluso al punto de tirarse en la cara de los empleados sin ninguna razón aparente. En este informe, Cecilia D’Anastasio de Kotaku también detalló cómo las mujeres a menudo se sentirían menos aceptadas como verdaderos miembros de la compañía.

Tras este informe, la compañía decidió tomar medidas radicales para cambiar la cultura de la empresa. Esto incluyó la contratación de varios expertos en diversidad, así como el alojamiento de stands centrados en la diversidad en festivales de juegos específicos. Sin embargo, a pesar de los intentos de arreglar su cultura, Riot aparentemente continúa trabajando para silenciar a sus propios trabajadores.

Rechazan el recurso de arbitraje interno

El principal problema que llevó a la reunión de decenas de trabajadores a las calles fue una cláusula de arbitraje obligatorio de la que muy pocos sabían. Ya que la empresa engaña a sus empleados en el momento de la contratación y les “obliga” a firmar un acuerdo antes de ser contratados. Dicho acuerdo implica que cualquier problema que tengan los empleados deberá ser resuelto dentro de las mismas instalaciones de Riot Games.

Es decir, sin ningún tipo de intervención de ninguna autoridad jurídica, y es de esta manera, la compañía pretende invalidar las demandas de sus trabajadores. Ahora, según lo informado por Upcomer, se le dará a todos los nuevos Rioters la opción de denunciar por el arbitraje obligatorio por acoso individual y reclamos de agresión sexual, pero -nuevamente- de manera interna.

Como ves, el caso se ha enredado bastante y está muy lejos de terminar, Riot Games declaro que, aunque apoyan la protesta de sus empleados, no pueden cambiar sus políticas internas mientras haya litigios en proceso. Algo lógico, pero el conflicto no existiría si hubiesen aceptado las demandas y acusaciones en un inicio, en vez de forzarlos a un arbitraje no deseado. Estaremos al pendiente de más información con el pasar de las semanas.

¿Qué crees que debería hacer la compañía ante esta situación?