Aunque parezca chiste, el hecho de que las autoridades puedan irrumpir en tu residencia mientras realizas alguna transmisión es más real de lo que parece. Claro, todo tiene un porque y según el SWAT, hacer uso del “swatting” tiene consecuencias muy serias.

¿En qué consiste el “swatting”?

Por si no te suene ese adjetivo, y en resumidas cuentas, el “swatting” es una llamada a la policía u otros servicios de emergencias donde se les da un aviso falso de un incidente grave o peligroso. En muchas ocasiones, las llamadas reportan situaciones falsas implicadas con rehenes u algún tipo de explosivo que pongan en peligro el bienestar de los ciudadanos. Este tipo de casos se da entre jugadores en línea que buscan molestar al usuario contrario comúnmente relacionado con la toxicidad en los videojuegos.

Después de las supuestas acusaciones, un equipo de policías altamente armados y cualificados irrumpen en el domicilio de la víctima buscando una amenaza inexistente. Para el FBI, el “swatting”, (nombre recibido por el SWAT) es una práctica atroz que pone en peligro a la ciudadanía, a las autoridades como a toda la comunidad. Esto más que nada pues el uso de este tipo de bromas distrae a los servicios de emergencias de incidentes reales.

Con eso en mente, de acuerdo con un reporte por la NBC, la unidad de élite de las fuerzas de seguridad de armas y tácticas especiales (SWAT). El “swatting” le costó la vida a un ciudadano de Wichita, Kansas por allá del 2017. Esto se menciona debido a que Casey Viner, jugador de Call of Duty y un implicado sobre el incidente de Andrew Finch, quien fue asesinado por las autoridades de Wichita en el mencionado año, fue encontrado culpable.

La “broma” llevo a la muerte de un hombre inocente

Este caso comenzó por Tyler Barris, reconocido swatter con un historial de más de cincuenta llamadas falsas, quien fingió una llamada de emergencia que alerto al SWAT en 2017. La situación se salió de control, ya que la dirección reportada fue errónea lo que causó la muerte de Andrew Finch. Una persona quien era totalmente ajeno a la situación y fue abatido a disparos por las fuerzas policiales. Tyler fue sentenciado por un juez del distrito a 20 años en prisión luego de que se declarará culpable el pasado mes de marzo.

Las consecuencias de este caso se han vuelto hacer presentes debido a que Casey Viner, otro de los implicados y ciudadano de Ohio en Estados Unidos. El cual fue sentenciado a prisión por el incidente de swatting. Todo comenzó entre Casey y Shane Gaskill, quienes discutieron por una apuesta mientras jugaban Call of Duty: WWII. Viner amenazó a Gaskill con el “swatting” y lo invito a que lo intentará. Posteriormente, Casey contacto a Tyler Barris debido a su largo historial.

Lo que Casey Viner no sabía era que Shane Gaskill ya no vivía en la dirección proporcionada a Tyler y ya sabemos cómo terminó su historia. De igual forma, Viner se declaró culpable del delito de conspiración y obstrucción de la justicia. Pues trató de ocultar su participación en el incidente. A pesar de admitir su culpabilidad y el hecho de que la muerte de Andrew no lo ha dejado dormir en los últimos años. Las autoridades lo sentenciaron a 15 meses en presión y dos años sin estar relacionado a los videojuegos. Lo que nos demuestra que este tipo de “bromas” tiene consecuencias muy graves.

¿Y tú, ya conocías el swatting? ¿Consideras que la sentencia de Casey fue mínima?