Todo en exceso es malo, y los videojuegos no son la excepción a esa frase. A veces hay que tener un límite.

Los videojuegos sí pueden ser una adicción difícil de controlar

Recordemos esas ocasiones en las que nuestros padres nos decían una tras otra que dejáramos los juegos para hacer nuestros deberes. Dígase el limpiar nuestros cuartos, ir a comer o la principal y más importante por la que siempre batallan, el terminar nuestras tareas de la escuela.

Muchos llegamos a decir que solo “5 minutos” y ya lo dejamos, pero la realidad es que esos 5 minutos se volvían 3 horas o más en un abrir y cerrar de ojos, sin mencionar que, al darnos cuenta ya era de noche y se nos fue una gran parte del día aferrados al videojuego.

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Aceptemos que hemos pasado por lo mismo en un fin de semana

Nosotros los gamers diríamos que es lo normal o de cajón esta clase de comportamiento de estar horas y horas pegadas al juego hasta lograr completarlo al 100 para develar la historia y disfrutar del mismo, pero hay veces en la que la realidad es otra, y esta afición puede que se vuelva una adicción como si se tratase de una droga.

La enajenación de los videojuegos que puede llegar a ser absurda

En este video que se ha hecho viral y que toma lugar en Manila, Filipinas, vemos a una madre Filipina de 37 años, la cual le lleva de comer a su hijo menor de 13 años a donde se encuentra jugando en la computadora, y empieza a darle de comer en la boca, debido a lo aferrado que está y como no tiene intenciones de levantarse de su asiento.

A veces ser adicto a los juegos cae en lo absurdo

Por más que amemos los videojuegos y queramos dedicarnos con fervor toda la vida a ello, hay que aceptar que hay casos en los que no podemos defender el daño que puede llegar a causar el no tener un límite.

El jugar demasiado puede traer consecuencias fatales al gamer

Un exceso que ha cobrado vidas en algunas partes del mundo, debido al las largas jornadas de continuo juego sin descanso, ingerir alimentos y líquidos, o agotamiento en el jugador por las horas invertidas.

Uno de los ejemplos de exceso de videojuegos, ocurrió en la ciudad de Shanghai en 2015, cuando el joven Wui Tai de 24 años, al haber estado jugando por 19 horas seguidas el juego World of Warcraft, empezó a toser sangre de una forma violenta y aparentemente no había ingerido ni consumido alimento alguno por las exhaustivas horas de juego.

En este video se aprecian los momentos en el que el joven de origen chino empieza a toser cada vez más violentamente, hasta el punto en el que se desploma en su asiento y pierde la vida.

Así como este caso, han habido otros relacionados por jugar demasiado tiempo, y fueron casos en los que los jóvenes de entre 24 a 26 años perdieron la vida por el excesivo tiempo de juego, sumado a las condiciones de salud que esos chicos tenían.

Omitiendo lo que en las noticias vemos de casos que involucran a los videojuegos, al tratarse de asesinatos y suicidios, estos no son causa real de que la gente cometa tales actos de violencia, pero sí el exceso sin moderación y el no cuidar su estado de salud al exponerse por tanto tiempo a un juego, volviéndolo de un hobby a una adicción.

¿Tú que opinas de estos casos de adicciones y las consecuencias que tuvieron?